...pero en mi caso no es tan simple. Me pregunto qué estarás haciendo ahorita, ¿durmiendo?, ¿viendo televisión?, ¿hablando por teléfono?, ¿hablando con una amiga?, ¿estarás con ella?... en fin, es inútil. No sé qué es lo que puedas estar haciendo. Y la verdad es que ese no es el problema. El problema es que te extraño; con solo un día de estar distanciados y sentirte frío e indiferente ya me hago un mundo y te extraño. La pregunta del millón sería, ¿ese día en que yo fui distante contigo no te extrañaba? Creo que no. Creo que ese día quería llamar tu atención, peliar, dejarte con la boca cerrada y salir de ahi con la frente en alto y decir ''le callé la boca, ¡al fin!''. Al final salí renegando, con cara de culo (como muchos dirían) y odiando aquella conversación contigo: tú tenías la razón, y por eso tenías la culpa de mi mal humor. Según yo, tu deber era aguantarme. Y aquí estoy, con o sin tu deber, muriendome por llamarte y escuchar tu voz... después de haberla ''cagado'' contigo una vez más.Vamos a ponerle una raya más al tigre... Yo no sé si esta vez también me lo aguantes. No sé si me vas a perdonar. Quizás ahora sí me digas ''Caro, enserio no funciona. No puedo más con esto'' y termines por hacerme pedazos. Pedazos que yo misma me encargue de separar y destrozar, obligandote a tener ''cierta actitud'' conmigo. Y después de todo me quejo ¿no?, qué fácil... primero hago lo que quiero, te trato como quiero, la cago como quiero y luego - porque yo quiero y yo lo digo - todo debe estar como si nada pasara, porque yo soy - según yo - la mujer más maravillosa del mundo, la que te ''apoya'', ''escucha'', ''entiende'', ''cuida'' y un sinfín de cualidades más... lo extraño de esto es cómo una mujer ''taaaann maravillooosaaa'' puede ser capaz de destruír lo que más quiere en tan poco tiempo y con tanta frecuencia.
A veces tanta idiotez junta aburre, y tú tienes todo el derecho de aburrirte de mis idioteces. Ya no sé qué hacer y te lo confieso. Ya perdí la esperanzas de cambiar y de ser mejor para ti, para que seas felíz, para yo poder hacerte felíz. Quizás los de afuera me dirían ¿de qué te preocupas?, ¿acaso se van a casar o es algo realmente serio?, y yo me quedaría callada pensando ''No, no nos vamos a casar. Por lo menos no ahora'', ''¿de qué me preocupo?; de lastimarlo y perderlo, ¿de qué más me puedo preocupar?; ¿serio? para mí es serio, no sé si para él, no sé si para los demás.. pero para mí, un compromiso con él - por lo menos con él (contigo) - es serio.
Y sí, en momento como este me doy cuenta de lo mucho que me importas, del miedo que tengo de perderte, y de lo bien que me hace tenerte en mi vida con tus sonrisas, tus chistes, tus enojos, tus engreimientos, tus palabras duras, tus abrazos, tus besos, tus perfectas caricias, tus rabietas, tus libertades, tus ocurrencias... todo, todo te lo agradezco infinitamente. Gracias por la paciencia que me has sabido tener (y que probablemente ya no esté ahí más para mí), por tus detalles, por las sonrisas que me has sabido sacar... gracias y disculpa por lo poco que yo te he podido dar.

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