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miércoles, 27 de julio de 2011

MI BEBÉ

Mi bebé no era exactamente mío. No salió de mí, de mis entrañas, sino más bien de la imaginación de alguien muy creativo, muy inteligente, muy paja. Era realmente precioso. Era un blackberry. Era mi blackberry. Fue mío 4 días; luego de eso, alguna persona que no debería estar viviendo en este momento lo arranco de mi mochila, me lo robó. Hoy es el primer día que pasó sin él y, aunque no quiero sonar materialista ni superficial, lo extraño demasiado, se me salen las lágrimas de tan solo pensar en él.
Quizás, para muchos sea un simple objeto, un celular más; sin embargo, para mí era mucho más que eso. Era mi blackberry con el que tanto había soñado, con lo que más me había ilusionado, el que nunca pensé que llegaría a tener y que de un momento a otro estuvo en mis manos. Y eso no es todo. Dejó de ser un objeto sin valor cuando cierta persona me lo regaló. Yo no sé qué tanto puedo figurar en la vida de esa persona, pero él lo es todo en la mía. El simple hecho de que haya sido él quien me lo dio cambia drásticamente las cosas. Era mi blackberry, es verdad, pero en ese aparato había parte de él y eso lo hacía más que especial.
Aún no puedo creer que tan solo 4 días después de haber tenido una sonrisa en mis labios, esta se haya ido y haya sido reemplazada por llanto. La desesperación, la impotencia, la cólera y rabia que sentí cuando descubrí que ese objeto tan preciado había sido robado sin compasión alguna es indescriptible. No lo quiero aceptar. Quiero despertar y volver a ver mi blackberry junto a mí. Yo sé que eso no va a suceder. Nunca más volveré a tener otro igual. Nunca más será lo mismo.

jueves, 21 de julio de 2011

mi discurso puesto en otros labios.

No pretendo ser la gota
que derrama tu silencio
Ni pretendo ser la nota que
se escapa en tu lamento

No pretendo ser la huella
que se deja en tu camino
Ni pretendo ser aquella
que se cruza en tu destino

Solo quiero descubrirme
tras la luz de tu sonrisa
Ser el bálsamo que alivia
tus tristezas en la vida

Solo quiero ser la calma
que se escurre en tu desvelo
Ser el sueño en que descansa
la razón de tus anhelos

Simplemente es el amor
cuando ha roto sus cadenas
Para darte el corazón
no pretendo ser tu dueña

No pretendo ser la llama
donde enciendes tus pasiones
Ni pretendo ser la espada
que atraviese tus errores

No pretendo ser el aire
que respiras en la noche
Ni pretendo ser la carne
que destila tus derroches

Solo quiero ser la mano
que se tiene en el quebranto
Ser un poco ese remanso
donde muere el desengaño

Solo quiero ser la estrella
que se engarza en tu mirada
La caricia que se entrega
sin razón y sin palabras

Simplemente es el amor
que ha encontrado su camino
Para darte una ilusión
no pretendo hacerte mio

Simplemente es el amor
cuando ha roto sus cadenas
Para darte el corazón
no pretendo ser tu dueña

Solo quiero ser la mano
que se tiende en el quebranto
Ser un poco ese remanso
donde muere el desengaño

Solo quiero ser la estrella
que se engarza en tu mirada
La caricia que se entrega
sin razón y sin palabras

Simplemente es el amor
que ha encontrado su camino
Para darte una ilusión
no pretendo hacerte mio

Simplemente es el amor
cuando ha roto sus cadenas
Para darte el corazón
no pretendo ser tu dueña

Simplemente es el amor 





Es la canción que más quisiera que se identifique conmigo con respecto a ti... quisiera que el amor que siento por ti, rompa sus cadenas...

lunes, 4 de julio de 2011

Querer no significa merecer.

Hoy quedó demostrado que el querer (o amar) por muy grande que sea no necesariamente amerita el merecer a la persona querida (o amada). Es increíble que todo esto haya pasado: no me lo veía venir. No entiendo cómo pude seguir cometiendo el mismo error, cómo pude decepcionarte tantas veces de la misma manera. La verdad es que no te merezco, no hay razón para que estés en mi vida. Nunca he podido demostrarte qué es lo que siento por ti, probablemente nunca pueda hacerlo. La decepción que tú debes sentir por mí no es más grande que la que yo tengo por mí misma. Solo me da vueltas en la cabeza una frase que me hiciste recordar: ''(...) ya te he dicho, yo necesito una persona que cuando yo me equivoque saque la cara por mí, no que... (...)''. No recuerdo que más me dijiste, pero esa frase fue suficiente para sentirme como me debí sentir.

domingo, 3 de julio de 2011

BROKEN HEART

Sabes algo? te puedes ir a la misma mierda, solo o acompañado. JODETE, así de simple. Digamos que me cansé de estar como idiota detrás tuyo, esperando una llamada, un gesto, un abrazo, y con suerte un ''te quiero''. Maldita sea, es el colmo que me sienta derrotada tan solo por estar peliada contigo. No puede ser, no debe ser así. Se supone que tengo una vida, metas, sueños, amigos, tiempo, cosas más importantes en qué pensar, no es posible que porque estemos distanciados yo tenga que sentir que el mundo se me viene encima. Debería entender que lo nuestro nunca va a funcionar, que el futuro que quiero contigo nunca va a llegar, que tú no vas a ser el último hombre de mi vida, que no vas a ser el padre de mis hijos ni la persona a quien yo voy a llamar ''esposo''. Ni yo seré la mujer que te acompañe por siempre, la que te haga feliz hasta el último día de tu vida, ni quien te lleve el desayuno a la cama en tu cumpleaños o el día del padre. Lo nuestro simplemente no funciona, pero no lo quiero aceptar. El hecho de pensar que la vida que tengo por delante la voy a pasar junto a ti me hace sonreir, me hace soñar, me hace ilusionarme, me hace feliz. Aunque sea mentira, aunque nunca pase, me hace feliz. Imaginar dormir a tu lado, levantarnos juntos, viajar juntos, tener una vida juntos me hace feliz. Ojalá esa ilusión nunca muriese, ojalá pudiera vivir aferrada a ella.
No se puede, es imposible. En algún momento la bola de cristal se va a romper, el telón se abrirá y la vida misma se encargará de mostrarme una realidad que no voy a querer ver, pero que me obligará a hacerlo. Voy a llorar, me voy a desesperar, voy a querer retroceder el tiempo y no se va a poder. 

Recuerdo cuando aún éramos amigos. Cuando nos abrazabamos. Cuando me decias que te abraze bien, que no lo haga solo por compromiso. Cuando me dijiste que no me engreirías porque de por sí ya estoy muy engreida. Cuando me compraste el primer chocolate. Cuando me dijiste que muchas personas darían mucho por sentir el amor que yo le daba a mi ex. Cuando me pediste que no regresará con mi ex. Cuando me jalaste del brazo y me hiciste prometerte que no volvería con él. Cuando te molestaste conmigo por mentirte. Cuando te lloré por primera vez, pidiendote que no te enojes conmigo, porque te quería, porque te necesitaba. Cuando me dijiste que te pusiste celoso por primera vez. Cuando me sentaba en tus piernas. Cuando jugábamos. Cuando yo te veía perfecto. Cuando me besaste por primera vez. Cuando estuve en tu cama por primera vez y me negué a que pasa algo más contigo. Cuando me dijiste que no te importaba que yo fuera muy coqueta o regalona, que igual quería intentar algo conmigo. Cuando pensaba que contigo sería todo muy diferente. Quisiera regresar el tiempo y detenerlo ahí, que no avance, que no siga. Lástima que no se pueda. lástima que todo aquello se haya perdido.