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viernes, 30 de diciembre de 2011

Hay veces en que sorprende lo mucho que ciertas personas y ciertas situaciones pueden calar en nuestras vidas. En mi caso, el hecho de haber decidido alejarme completamente de ti ha transformado  mis días. Lo más probable es que una vez más yo esté equivocada y esté actuando indiscutiblemente  contra mí, pero por el momento creo que es lo más sensato. No se han podido arreglar las cosas, por el contrario, casi todo está igual o peor... y no creo que sea buena idea seguir lastimándonos.

No voy a cambiar mi discurso y decir que ya no te quiero, que eres lo peor que me ha pasado, que ojalá te olvide, que tengo ganas de un amor de verano. No, simplemente no. No tiene sentido mentir, quizá me alivie un poco engañarme cada vez que se me nublen los ojos de lágrimas, pero así como no se puede tapar el sol con un dedo, yo tampoco puedo mantener esa mentira por mucho tiempo. 

Te amo, te amé y sé que te amaré en los próximos meses, quizás también en los próximos años. Quizá te ame hasta el día en que deje de repirar, y me anticiparé a poner en mi testamento que deseo ser enterrada junto a ti. No lo sé. No sé cuánto dura el amor, pero estoy segura que esto que siento tiene para rato. Basta con ver cómo me brillan los ojos al verte, como calmas mi ansiedad, mis nervios, mis miedos con el simple hecho de tenerte cerca. No sabes cómo adoro el timbre de tu voz, tu sonrisa, tus gestos, tu perfume. Amo cada parte de ti tanto como amo lo que tú me haces sentir.

Soy consciente de que el amor no se puede forzar, que es mejor cuando las cosas fluyen naturalmente y sin presiones. Por eso, prefiero alejarme. Porque por el momento, juntos, estamos haciendo las cosas mal. Es verdad, no es el único motivo, pero sí el más significativo. Adoro tenerte a mi lado, pero siempre y cuando sepa que eres feliz, y en este momento siento que no lo eres. No quiero ser egoísta y retenerte en contra de tu voluntad.

Quiero que seas feliz, que tengas una familia y te sientas satisfecho. Quiero que te vaya excelente en el trabajo. Quiero que sigas progresando y llegues hacia donde tú mismo desees llegar. Quiero que tengas una esposa maravillosa que te haga el hombre más feliz, que te entienda y te apoye cuando más lo necesites. Que esté a tu lado en las buenas y en las malas, que nunca te deje solo, que se preocupe por ti y pueda lograr todo lo que - por cosas del destino - yo no pude. No te quiero juzgar nunca, y espero poder desearte lo mejor siempre.

Ojalá yo pudiera ser esa mujer que deseo para ti. Aquella que pueda llamarse tu esposa y sienta la felicidad de poder hacerte feliz. Ojalá yo pudiera ser quien lleve en su vientre algo de los dos, tuyo y mío... ojalá. Ojalá algún día pueda volver a estar a tu lado, y podamos volver a intentarlo juntos. Ojalá me extrañes. Ojalá en algún momento pienses que soy la mujer de tu vida. Ojalá no me olvides nunca. Ojalá no me hayas dejado de querer aún...

jueves, 17 de noviembre de 2011

las ilusiones que te presenta la vida... sin piedad

Vaya si la coincidencia no es grande, ella tiene lo que yo deseo con ansías. Lo que tuve y perdí sin darme cuenta. Ella, tan diferente, en un mundo tan distinto, con una persona tan distinta, tiene todo lo que yo anhelo. Quizás por eso leo sus posts, veo sus fotos, busco noticias de ella. Quizás porque en el fondo quisiera estar en su lugar: escribir, estar casada con el chico (como ella le dice) que amo,  y tener un hijo con el mismo chico. Todo perfecto. Todo lindo. Todo un sueño.

Sin duda, la historia es muy distinta, pero el núcleo es el mismo: ser feliz. Si tan solo ella supiera cuánto la envidio en silencio, cuanto deseo tener su vida, su felicidad. Ella es feliz y eso por alguna razón me hace feliz. Quizás porque me da la ilusión de que yo algún día seré feliz en un lugar muy parecido, escribiendo, casada con mi chico y con un hijo de los dos.

Supongo que la ilusión de despertar un día a su lado y darle un ''buenos días, amor'' es lo que me mantiene bien, aunque claro, por momento me haga llorar. Ella se levanta y saluda a su chico y  al fruto de ambos. Yo me levanto y solo pienso en él, en el día que me espera a su lado. Que ojalá sea un buen día.

Tan distinta se volvió la vida en el momento menos pensado. Así es cuando uno piensa que la felicidad es eterna, que la paciencia es eterna, que el amor es eterno y que las personas son eternas. La lección aprendida es valorar cada segundo de tu vida aquello que te hace feliz, luchar por ser feliz y por hacer feliz a quien amas. Dejar de lado el egoísmo, el egocentrismo y las canalladas. Inventar una nueva forma de besar cada día y no ser duro con uno mismo.

Amar, amar hasta el final, hasta cuando duela y no te den las fuerzas. Intentar hacer bien las cosas y no darte nunca por vencida, porque la esperanza es lo último que se pierde y sin fe el ser humano no es nada. No pierdo la esperanza en tener algún día lo que ella tiene y espero no perder la fe de volverte a sentir mío en algún momento.

miércoles, 19 de octubre de 2011

¿Lo amerita?

Tantas personas que sufren por una enfermedad terminal, por una muerte,  por no tener trabajo, por no tener qué darle de comer a sus hijos, por un vaso de agua, por un poco de ayuda para salir de la miseria, por un esposo abusivo que las golpea, o por un progenitor a quién no le importan... ¿y yo me muero porque un broder no me quiere?

Vamos, es parte de crecer; parte de aprender. Lamentablemente, uno a veces no se da cuenta de que sufre por cosas innecesarias. El mundo se puede estar cayendo a pedazos delante de uno, pero seguimos enfrascados en nuestros propios problemas y pensamos que son los peores. Demasiado egoísmo. Demasiado dramatismo. Demasiada inmadurez. 

El mundo no se va a acabar. No me voy a morir. Tengo que aceptar que esta vez las cosas no salieron como yo quería. Ya qué importan mis sueños, mis ilusiones, mis deseos. Todo se acabo, hay pasar la página. Solo queda intentar hacer las cosas bien, mirar hacia adelante y no dejar de creer en mí misma. Nunca perder la fe en mí misma. Esa es la clave para salir adelante: la clave de todo.

jueves, 13 de octubre de 2011

No otra vez, por favor...

Lo gritaba desde lo más profundo de mi corazón : ''¡No otra vez!.. ¡por favor!...¡no me hagas esto! Fue inútil. Igual pasó, igual se terminó, igual terminé con todo esto que tanto quería. Que aún quiero. Que no quiero dejar de querer. No sé qué mostraba mi mirada, lo único que tengo en mente es la forma en cómo intenté mirarte. Suplicándote que no termines conmigo, rogándote que no me dejes. Rogándote que no me sigas diciendo cosas que me duelen.

No es tu culpa. Yo no he sabido actuar bien. Mis caprichos, mis engreimientos, mi inmadurez y mi orgullo fueron lo que más te dí durante todos estos años. No sé si recuerdes mis besos tan escasos, no sé si tengas en algún momento presente mis abrazos que difícilmente llegaron. Ahora, recién ahora, cuando ya te perdí del todo, estoy dispuesta a cambiar. A buscar ayuda. A hacer lo imposible por recuperarte. Recién ahora que ya siento tu ausencia más presente que nunca, es que puedo dar un paso atrás y decir ''sí, de verdad te he estado perdiendo''.

Cuando me dices que esto ya no funcionaba desde hace un tiempo, lo que se me viene a la mente son los momentos lindos que hemos pasado juntos. Nuestras risas, nuestras bromas, nuestras historias, nuestros juegos, nuestros besos, nuestras caricias, nuestros abrazos, nuestras anécdotas, nuestras noches juntos. Todo. No me digas que no funcionaba. Quizás no siempre, pero yo siento que muchas veces sí funcionó. Quizás sea terquedad. Quizás sea que no quiero ver la realidad. Sea lo que sea, me gustaría pensar que de verdad si funcionó, que quizás más adelante va a volver a funcionar, y mejor.

Tengo miedo y no es fácil aparentar que no es así. Tengo miedo que encuentres a alguien y te olvides de mí. Soy egoísta, lo tengo muy claro. Pero soy egoísta porque te amo. Quizás nos sea una buena razón, pero es la única que tengo. Quizá no tenga excusa, pero es lo único que siento. No te voy a mentir: te quiero para mí, solo para mí. Me aterra la idea de no poder besarte nunca más. Me muero si te enamoras de alguien más. Me muero, broder. Me muero si me olvidas, si me dejas de querer como mujer. Ahí está, ese es el resumen de todo. Me muero si me olvidas, si me dejas de querer como mujer.

Tantas cosas se han juntado, problemas aquí, problemas allá... todo está tan mal. Y está peor si tú no estás. El verte indiferente, cortante, seco me mata. He tenido tantas ganas de abrazarte, tantas... pero no sé qué pasó. Tu distancia me hizo más largo el camino. Se volvió infinito. Me sentí lejos. 

No ha pasado ni un día desde que terminamos y ya siento que no voy a poder. Ayer me dijiste tantas cosas; algunas dolieron, pero otras me gustaron tanto... cuando dijiste que tú tampoco querías terminar conmigo, que no querías imaginarte que ya no iba a estar a tu lado... no sabes, tenía unas ganas de ir y abrazarte. Pedirte perdón por mis tantísimos errores, decirte que olvides todo, que lo intentáramos una vez más. 

Por ahora no tengo mucho más que decir, y tampoco creo que lo que hay diga hoy sirva de mucho. Solo quiero dejar en claro algo: Te amo amor, te amo como nunca he amado a nadie y como jamás pensé que llegaría a hacerlo. Voy a intentar ser mejor persona por ti, voy a dar todo de mi para recuperarte. Así tenga que pelear con miles o solo conmigo misma, sea como sea, bajo las circunstancias que se presenten, voy a luchar por ti hasta el final.

martes, 30 de agosto de 2011

situación sentimental: con peor suerte que la ardilla de la era de hielo.

La suerte a veces es algo relativo; en mi caso, es algo que se está apartando de mí progresivamente. Las cosas me están saliendo muy mal: no trabajo bien, no estudio bien, no sé ni en qué salones tengo clases, hablo webada y media, estoy sensible, y la cago contigo más seguido que de costumbre. No sé si llamarlo mala suerte o estupidez, lo único que sé es que la estoy pasando muy mal, y no sé cómo arreglar las cosas.

Me siento como una mocosa, una niña que recién ha entrado a la adolescencia y no sabe ni dónde está parada. No puedo decir que estoy confundida porque eso no es verdad, pero tampoco sé lo que está pasando conmigo.  Es inaceptable la cantidad de errores que he cometido. No es humano. Dicen que errar es humano, perfecto; pero lo que yo he hecho no es errar, es más bien cagarla pero mal. Así de simple. MAL.

Ayer lunes me llevé la corona a la más idiota, y de paso conchuda. No sé qué pasó. Así me pregunten con una pistola en la cabeza respondería lo mismo. No sé qué pasó. No sé si fueron los nervios, no sé si fue la incomodidad, la sorpresa o la falta de sentido común y/o amor propio la que hizo que actuara así.  Lo he pensado ya más de 100 veces y aún no tengo una respuesta fija. Simplemente me bloquee, no tengo más razones, ni más excusas ni mucho menos más explicaciones. Volé, esa situación me sacó de lugar y no supe cómo reaccionar. Lo único que hice fue tratar de manejarla, pero no pude. Es lo único que está totalmente claro.

Te perdí. Es la segunda cosa totalmente comprobable. Te perdí otra vez y solo Dios sabe si para siempre. El amor no aguanta tanto, ni el tuyo ni el de nadie. La paciencia se acaba. La decepción es irreparable. La desilusión,  incurable. Como lo dije ayer, si Dios existe, ¿por qué permite que pasen estas cosas?, ¿por qué permite que me equivoque y te falle tanto? No lo sé, no sé en quién creer. No creo ni en mí misma. No me creo capaz, y, aunque suele fatalmente, no creo merecerte.

Eres la mejor persona que me tocó conocer. Con todos tus defectos y virtudes, con todo lo que me gustó y lo que no, con todo lo que me costó aceptar de ti, eres el mejor. Y estoy enamorada de ti hasta los huesos, si es que no más. Así durante los últimos meses no hayamos tenido la relación más perfecta ni formal; así tú me hayas herido muchas veces con tus palabras, así me haya sentido en algún momento insatisfecha con todo, aún así, te amo. Te amo como nunca imaginé amar a alguien, te amo por como me siento cuando estoy a tu lado. Ya han pasado casi tres años, y hasta ahora me emociono cuando te veo (así no lo demuestre), hasta ahora me pongo nerviosa al llamarte... hasta ahora quiero abrazarte y aferrarme a ti como la primera vez que te abracé.

Me he dado cuenta que no quiero alejarme de ti. No puedo. Te necesito. Eres la única persona de la cual he sentido un sincero interés, a la que de verdad le ha importado que yo esté bien. Ni mamá, ni papá, ni amigos. Solamente tú, solo he pensando en ti cada vez que he tenido algún problema, algún logro para contar, o alguna anécdota para relatar. Solo a ti. Porque cualquier cosa que me pasaba lo relacionaba con decírtela a ti, escuchar tu opinión, tus risas o por último tus regaños. Mi mundo estaba, y aún está, íntimamente conectado a ti, así tú no lo veas ni lo sientas. No sé cómo avanzar sola. No sé si pueda.

Te extraño, y a pesar de que estoy segura que me tocará extrañarte aún más, no puedo resignarme. No quiero hacerlo. Eres una persona demasiado importante. Muy importante. La más importante. Ojalá leyeras esto y me perdonaras, ojalá las cosas fueran tan fáciles. No quiero que llegue ese día y no poder besarte ni abrazarte, ¿sabes? Yo sé que es una niñería, una cosa de mocosos... pero así, con todo y mi gran inmadurez te amo, y te juro que lo único que quise al estar a tu lado fue hacerte feliz. Perdón si no lo logré.


miércoles, 27 de julio de 2011

MI BEBÉ

Mi bebé no era exactamente mío. No salió de mí, de mis entrañas, sino más bien de la imaginación de alguien muy creativo, muy inteligente, muy paja. Era realmente precioso. Era un blackberry. Era mi blackberry. Fue mío 4 días; luego de eso, alguna persona que no debería estar viviendo en este momento lo arranco de mi mochila, me lo robó. Hoy es el primer día que pasó sin él y, aunque no quiero sonar materialista ni superficial, lo extraño demasiado, se me salen las lágrimas de tan solo pensar en él.
Quizás, para muchos sea un simple objeto, un celular más; sin embargo, para mí era mucho más que eso. Era mi blackberry con el que tanto había soñado, con lo que más me había ilusionado, el que nunca pensé que llegaría a tener y que de un momento a otro estuvo en mis manos. Y eso no es todo. Dejó de ser un objeto sin valor cuando cierta persona me lo regaló. Yo no sé qué tanto puedo figurar en la vida de esa persona, pero él lo es todo en la mía. El simple hecho de que haya sido él quien me lo dio cambia drásticamente las cosas. Era mi blackberry, es verdad, pero en ese aparato había parte de él y eso lo hacía más que especial.
Aún no puedo creer que tan solo 4 días después de haber tenido una sonrisa en mis labios, esta se haya ido y haya sido reemplazada por llanto. La desesperación, la impotencia, la cólera y rabia que sentí cuando descubrí que ese objeto tan preciado había sido robado sin compasión alguna es indescriptible. No lo quiero aceptar. Quiero despertar y volver a ver mi blackberry junto a mí. Yo sé que eso no va a suceder. Nunca más volveré a tener otro igual. Nunca más será lo mismo.

jueves, 21 de julio de 2011

mi discurso puesto en otros labios.

No pretendo ser la gota
que derrama tu silencio
Ni pretendo ser la nota que
se escapa en tu lamento

No pretendo ser la huella
que se deja en tu camino
Ni pretendo ser aquella
que se cruza en tu destino

Solo quiero descubrirme
tras la luz de tu sonrisa
Ser el bálsamo que alivia
tus tristezas en la vida

Solo quiero ser la calma
que se escurre en tu desvelo
Ser el sueño en que descansa
la razón de tus anhelos

Simplemente es el amor
cuando ha roto sus cadenas
Para darte el corazón
no pretendo ser tu dueña

No pretendo ser la llama
donde enciendes tus pasiones
Ni pretendo ser la espada
que atraviese tus errores

No pretendo ser el aire
que respiras en la noche
Ni pretendo ser la carne
que destila tus derroches

Solo quiero ser la mano
que se tiene en el quebranto
Ser un poco ese remanso
donde muere el desengaño

Solo quiero ser la estrella
que se engarza en tu mirada
La caricia que se entrega
sin razón y sin palabras

Simplemente es el amor
que ha encontrado su camino
Para darte una ilusión
no pretendo hacerte mio

Simplemente es el amor
cuando ha roto sus cadenas
Para darte el corazón
no pretendo ser tu dueña

Solo quiero ser la mano
que se tiende en el quebranto
Ser un poco ese remanso
donde muere el desengaño

Solo quiero ser la estrella
que se engarza en tu mirada
La caricia que se entrega
sin razón y sin palabras

Simplemente es el amor
que ha encontrado su camino
Para darte una ilusión
no pretendo hacerte mio

Simplemente es el amor
cuando ha roto sus cadenas
Para darte el corazón
no pretendo ser tu dueña

Simplemente es el amor 





Es la canción que más quisiera que se identifique conmigo con respecto a ti... quisiera que el amor que siento por ti, rompa sus cadenas...

lunes, 4 de julio de 2011

Querer no significa merecer.

Hoy quedó demostrado que el querer (o amar) por muy grande que sea no necesariamente amerita el merecer a la persona querida (o amada). Es increíble que todo esto haya pasado: no me lo veía venir. No entiendo cómo pude seguir cometiendo el mismo error, cómo pude decepcionarte tantas veces de la misma manera. La verdad es que no te merezco, no hay razón para que estés en mi vida. Nunca he podido demostrarte qué es lo que siento por ti, probablemente nunca pueda hacerlo. La decepción que tú debes sentir por mí no es más grande que la que yo tengo por mí misma. Solo me da vueltas en la cabeza una frase que me hiciste recordar: ''(...) ya te he dicho, yo necesito una persona que cuando yo me equivoque saque la cara por mí, no que... (...)''. No recuerdo que más me dijiste, pero esa frase fue suficiente para sentirme como me debí sentir.

domingo, 3 de julio de 2011

BROKEN HEART

Sabes algo? te puedes ir a la misma mierda, solo o acompañado. JODETE, así de simple. Digamos que me cansé de estar como idiota detrás tuyo, esperando una llamada, un gesto, un abrazo, y con suerte un ''te quiero''. Maldita sea, es el colmo que me sienta derrotada tan solo por estar peliada contigo. No puede ser, no debe ser así. Se supone que tengo una vida, metas, sueños, amigos, tiempo, cosas más importantes en qué pensar, no es posible que porque estemos distanciados yo tenga que sentir que el mundo se me viene encima. Debería entender que lo nuestro nunca va a funcionar, que el futuro que quiero contigo nunca va a llegar, que tú no vas a ser el último hombre de mi vida, que no vas a ser el padre de mis hijos ni la persona a quien yo voy a llamar ''esposo''. Ni yo seré la mujer que te acompañe por siempre, la que te haga feliz hasta el último día de tu vida, ni quien te lleve el desayuno a la cama en tu cumpleaños o el día del padre. Lo nuestro simplemente no funciona, pero no lo quiero aceptar. El hecho de pensar que la vida que tengo por delante la voy a pasar junto a ti me hace sonreir, me hace soñar, me hace ilusionarme, me hace feliz. Aunque sea mentira, aunque nunca pase, me hace feliz. Imaginar dormir a tu lado, levantarnos juntos, viajar juntos, tener una vida juntos me hace feliz. Ojalá esa ilusión nunca muriese, ojalá pudiera vivir aferrada a ella.
No se puede, es imposible. En algún momento la bola de cristal se va a romper, el telón se abrirá y la vida misma se encargará de mostrarme una realidad que no voy a querer ver, pero que me obligará a hacerlo. Voy a llorar, me voy a desesperar, voy a querer retroceder el tiempo y no se va a poder. 

Recuerdo cuando aún éramos amigos. Cuando nos abrazabamos. Cuando me decias que te abraze bien, que no lo haga solo por compromiso. Cuando me dijiste que no me engreirías porque de por sí ya estoy muy engreida. Cuando me compraste el primer chocolate. Cuando me dijiste que muchas personas darían mucho por sentir el amor que yo le daba a mi ex. Cuando me pediste que no regresará con mi ex. Cuando me jalaste del brazo y me hiciste prometerte que no volvería con él. Cuando te molestaste conmigo por mentirte. Cuando te lloré por primera vez, pidiendote que no te enojes conmigo, porque te quería, porque te necesitaba. Cuando me dijiste que te pusiste celoso por primera vez. Cuando me sentaba en tus piernas. Cuando jugábamos. Cuando yo te veía perfecto. Cuando me besaste por primera vez. Cuando estuve en tu cama por primera vez y me negué a que pasa algo más contigo. Cuando me dijiste que no te importaba que yo fuera muy coqueta o regalona, que igual quería intentar algo conmigo. Cuando pensaba que contigo sería todo muy diferente. Quisiera regresar el tiempo y detenerlo ahí, que no avance, que no siga. Lástima que no se pueda. lástima que todo aquello se haya perdido.

miércoles, 29 de junio de 2011

los días libre no ayudan

Me levanté a las 11: 45 de la mañana. No me bañé. He estado abrigada y hueviando en mi laptop desde las 12 del mediodía. No he tomado desayuno. No he almorzado. No he estudiado (aún no). No he hecho nada productivo. Debería estar feliz, saitsfecha, tranquila. No lo estoy. Estoy fastidiada, nerviosa, insegura y celosa. Hoy es feriado. Es un día libre. Deberiamos estar bien, pensando en vernos y pasarla mejor aun. Estamos un poco peliados. Estás molesto y al parecer ni el nextel me quieres contestar.

A veces siento que no te entiendo o más bien, que no nos entendemos. Cuántas veces nos hemos hecho problema de algo que en realidad no tiene la importancia que nosotros - tú o yo, o los dos - le hemos dado. Ayer discitumos por algo que no debimos discutir. Creo que me dijiste cosas que no debiste decirme.''Decepcionado''. ¿Realmente puedes estar decepcionado por eso? Quiero pensar que no.

No quiero juzgarte, y mucho menos reprocharte cosas, pero creeme que hay momentos en los que necesito que me dejes ser quien soy. Siempre has esperado muchas cosas de mi, siento que has querido que las cosas sean a tu manera, tal como tú las esperas, tal como a ti te hacen feliz. Sin embargo, has dejado de lado que yo soy una persona distinta a ti, que no siempre te va a poder complacer en todo, que se va a equivocar o que simplemente va a querer hacer las cosas a su modo. Tú deberias respetas eso y, así como yo trato de no reprocharte cosas, también deberías intentar el no reprocharmelas a mi. Por lo menos ese ''tipo'' de cosas.

Yo tengo un ritmo, un criterio, un forma propia  de hacer mis cosas. No digo que sea lo mejor, o que esté bien. Simplemente es mío. ¿Es tanto pedir que me aceptes tal como soy? Yo te amo, y creo que eso está claro. Pero no estoy hecha a tu medida, no me han moldeado para complacerte en todo. Estoy hecha para tratar de hacerte feliz, para apoyarte y estar a tu lado cuando más me necesites, y cuando no también. Y eso es lo que deseo que tengas en cuenta.

Hoy es feriado, es un día libre, y no estoy bien. No estoy feliz. Lo días libre no siempre ayudan, no cuando estoy distanciada de ti.

domingo, 12 de junio de 2011

russian vocabulary

10 de la noche: inspirada suspiro, busco más ideas, mi cerebro rebota, mi paciencia aún cede, no he comenzado y espero (con toda la esperanza del mundo junta) comenzarlo y terminarlo antes del jueves a las ocho de la mañana. Rico día será ese: el comienzo de una semana deliciosa sin hojas, sin almohadas frías, sin alergías, y con muchas cubridas.

11 de la noche: sigo igual que hace una hora. Miro consternada mi aparato, me acuerdo de que no me ha visitado, me asusto, me preocupo, trato de recuperar la calma y pienso que quizá en estos días venga. Todo tiene solución, aunque a veces puede salir bien carolina.

12 de la noche: está bien, voy. Lo decidí, tendré mi espacio más organizado, mis ideas fluirán con normalidad (es decir, sin normalidad), mi amor por ti crecerá  y mis celos lo acompañaran. Odio las blondy, me quitan tus miradas.

01 de la mañana de mañana: Me rindo porque todo es raro y difícil. No me entiendo, nadie me entiende, no ha pasado tanto tiempo. Ese niño es mi vida, me encanta. Ya está durmiendo, y espero que nada ni nadie lo rapte. Esa película me inquieta. La luz verde me inquieta. Nadie me va a creer, es en vano.

02 de la mañana: Estoy durmiendo buenaso, mi cama es cálida y todo está en la mente. Sueño contigo, con él y con ella. Con todo. Eres lo mejor que tengo, tengo algo que no me deja dormir, tengo que dormir más de 10 horas para levantarme feliz.

03 de la mañana: Son las 10 y 33 de la noche, no ha pasado nada y yo no he dormido. Todo son alucionaciones, el mundo sigue girando y yo la sigo esperando. Ven ya.

jueves, 28 de abril de 2011

Llorar es de cobardes...

...pero en mi caso no es tan simple. Me pregunto qué estarás haciendo ahorita, ¿durmiendo?, ¿viendo televisión?, ¿hablando por teléfono?, ¿hablando con una amiga?, ¿estarás con ella?... en fin, es inútil. No sé qué es lo que puedas estar haciendo. Y la verdad es que ese no es el problema. El problema es que te extraño; con solo un día de estar distanciados y sentirte frío e indiferente ya me hago un mundo y te extraño. La pregunta del millón sería, ¿ese día en que yo fui distante contigo no te extrañaba? Creo que no. Creo que ese día quería llamar tu atención, peliar, dejarte con la boca cerrada y salir de ahi con la frente en alto y decir ''le callé la boca, ¡al fin!''. Al final salí renegando, con cara de culo (como muchos dirían) y odiando aquella conversación contigo: tú tenías la razón, y por eso tenías la culpa de mi mal humor. Según yo, tu deber era aguantarme. Y aquí estoy, con o sin tu deber, muriendome por llamarte y escuchar tu voz... después de haberla ''cagado'' contigo una vez más.

Vamos a ponerle una raya más al tigre... Yo no sé si esta vez también me lo aguantes. No sé si me vas a perdonar. Quizás ahora sí me digas ''Caro, enserio no funciona. No puedo más con esto'' y termines por hacerme pedazos. Pedazos que yo misma me encargue de separar y destrozar, obligandote a tener ''cierta actitud'' conmigo. Y después de todo me quejo ¿no?, qué fácil... primero hago lo que quiero, te trato como quiero, la cago como quiero y luego - porque yo quiero y yo lo digo - todo debe estar como si nada pasara, porque yo soy - según yo - la mujer más maravillosa del mundo, la que te ''apoya'', ''escucha'', ''entiende'', ''cuida'' y un sinfín de cualidades más... lo extraño de esto es cómo una mujer ''taaaann maravillooosaaa'' puede ser capaz de destruír lo que más quiere en tan poco tiempo y con tanta frecuencia.

A veces tanta idiotez junta aburre, y tú tienes todo el derecho de aburrirte de mis idioteces. Ya no sé qué hacer y te lo confieso. Ya perdí la esperanzas de cambiar y de ser mejor para ti, para que seas felíz, para yo poder hacerte felíz. Quizás los de afuera me dirían ¿de qué te preocupas?, ¿acaso se van a casar o es algo realmente serio?, y yo me quedaría callada pensando ''No, no nos vamos a casar. Por lo menos no ahora'', ''¿de qué me preocupo?; de lastimarlo y perderlo, ¿de qué más me puedo preocupar?; ¿serio? para mí es serio, no sé si para él, no sé si para los demás.. pero para mí, un compromiso con él - por lo menos con él (contigo) - es serio.

Y sí, en momento como este me doy cuenta de lo mucho que me importas, del miedo que tengo de perderte, y de lo bien que me hace tenerte en mi vida con tus sonrisas, tus chistes, tus enojos, tus engreimientos, tus palabras duras, tus abrazos, tus besos, tus perfectas caricias, tus rabietas, tus libertades, tus ocurrencias... todo, todo te lo agradezco infinitamente. Gracias por la paciencia que me has sabido tener (y que probablemente ya no esté ahí más para mí), por tus detalles, por las sonrisas que me has sabido sacar... gracias y disculpa por lo poco que yo te he podido dar.

martes, 15 de marzo de 2011

I'm sorry

No entiendo qué pasa. Me cuesta entender lo que siento; esta combinación de cólera, rábia, fastidio y cariño que se mezcla y adentra sin preguntar en lo más profundo de mí. ¿Por qué tenemos que estar mal cuando podríamos - fácilmente - estar bien?, ¿por qué me alejo de ti si - supuestamente - te quiero tanto? No lo sé, así de simple... NO LO SÉ.
Te juro que aveces siento que esto no tiene ni pies ni cabeza, y me dan ganas de dejar todo aquí y ahora mismo, sin importarme lo que pase después. El problema es que yo sé que sí me va a importar, y mucho. Y, de paso, soy una cobarde. Una cobarde que no se atreve a decirte muchas cosas que siente porque ya conoce tus respuestas y tus comentarios, y esta cobarde no quiere discutir contigo, no por el simple de hecho de llevar la fiesta en paz, sino porque después de una discución siempre hay un fastidio hacia la otra persona o, pero aún, un sentimiento de culpa por la otra persona y la verdad es que prefiero evitar eso. No quiere tener más resentimientos en contra tuya, ya es bastante con los que he tenido que lidiar y he tratado de olvidar, y mucho menos quiero sentirme culpable por mis acciones... de eso ya me cansé.
Tengo en la memoria tantas palabras, tantos gestos, tantas cosas que ha pesar del tiempo que ha pasado no he logrado olvidarlas. Hablando enserio, esto cuesta y mucho. Y te juro, que sí en algún momento me hubieran advertido que esto sería así de difícil lo hubiera pensado dos veces antes de subirme al barco...no te miento,  yo pensaba que iba a ser más fácil.

miércoles, 16 de febrero de 2011

R.I.P

Son casi las doce de la noche y estoy realmente cansada, sentada frente a mi laptop pensando en todo lo que me molesta, en lo que quiero cambiar y en lo mucho que me gustaría dormir mañana hasta más de las 10 a.m.
Te he alertado, sé que estás fastidiado conmigo porque he estado callada y sin muy buen humor. La verdad es que estoy cansada, tengo sueño y muchas ganas de tirar todo al tacho. No ir el lunes a dar ese maldito examen que me carcome las neuronas, no entregar el viernes ese trabajo que me ha costado más de un dolor de cabeza, no levantarme nunca más antes de las 9 a.m.
Pero no lo voy a hacer o, mejor dicho, no lo puedo hacer. Tengo un compromiso con mis padres: aprobar este curso. Tengo un compromiso conmigo: no darme por vencida. Tengo un compromiso contigo: no fallarte, aunque me cueste.
Aveces es difícil callar lo que uno siente, pero en mi caso es más difícil hablar de lo que siento. Es más cómodo sentarse y escuchar música y olvidar todo eso que a uno le molesta, realmente me resulta más práctico el esquivar todo aquello que jode mi paciencia que tener que enfrentarlo por el simple hecho de decir ''genial, se lo dije'' o ''bacan, soy lo máximo''.
No es mi estilo. El silencio, aunque más dañino, es más fácil de sobrellevar. La bulla por lo general molesta, aburre, hostiga; en cambio, el silencio trata de mantenerte equilibrado, y hasta muchas veces moderado. Mi manera de ser, mi personalidad y mi caracter no me permite disminuír mi orgullo, es más sencillo ser fría que ser cariñosa: nunca hay pierde.
Sigo pensando en que muero de sueño, en que quiero que esto acabe.. en que necesito descansar de verdad, y lo único que quiero es que me entiendas, que no me juzgues y que tratemos de llevar estos días - que para mi van a ser reamente tensos - la fiesta en paz.

Bienvenida..

Hace unos años tenía un blog. No sé qué pasó: me gustaba bastante escribir, pero creo que un día olvidé la contraseña y nunca más pude entrar. Quizás hubiese sido una buena idea el enviar la opción de ''olvide contraseña'' y me hubieran mandando, en el mejor de los casos, la contraseña a mi correo electrónico... pero la verdad es que soy floja para esas cosas. El solo hecho de pensar que tendría que abrir mi correo y seguir - por lo menos - unos 3 ó 4 pasos realmente me quitaba el poco o casi nulo entusiasmo que podría tener por volver a abrir mi blog y escribir en él. Realmente no sé si eso fue lo que pasó, lo único que queda claro es que desde algún momento en el pasado yo no he vuelto a entrar a ese primer blog que en algún otro momento del pasado me creé.. y que por supuesto, nunca más voy a entrar.
Pero ahora, después de una clase universitaria que me hizo recordar lo bueno y delicioso de escribir en un blog (porque es más rico que escribir en una agenda o bitácora), he decidido - como se puede apreciar - crearME un blog nuevo. No sé con qué frecuencia escriba, es más, no sé si lo volveré a hacer después de publicar esto; lo único que sé es que ahora tengo ganas de hacerlo, ganas de utilizar esto como mi cyberdiario, mi espacio público y discreto  (porque no todos pueden verlo, solo los que lleguen a él o yo se los muestre ), el lugar donde mi sombra hablará de aquello que yo no me atrevo a hablar... mi nuevo lugar.


Me doy la ''bienvenida'' otra vez a mi misma, y me digo ''¡hasta la próxima!''...