Sabes algo? te puedes ir a la misma mierda, solo o acompañado. JODETE, así de simple. Digamos que me cansé de estar como idiota detrás tuyo, esperando una llamada, un gesto, un abrazo, y con suerte un ''te quiero''. Maldita sea, es el colmo que me sienta derrotada tan solo por estar peliada contigo. No puede ser, no debe ser así. Se supone que tengo una vida, metas, sueños, amigos, tiempo, cosas más importantes en qué pensar, no es posible que porque estemos distanciados yo tenga que sentir que el mundo se me viene encima. Debería entender que lo nuestro nunca va a funcionar, que el futuro que quiero contigo nunca va a llegar, que tú no vas a ser el último hombre de mi vida, que no vas a ser el padre de mis hijos ni la persona a quien yo voy a llamar ''esposo''. Ni yo seré la mujer que te acompañe por siempre, la que te haga feliz hasta el último día de tu vida, ni quien te lleve el desayuno a la cama en tu cumpleaños o el día del padre. Lo nuestro simplemente no funciona, pero no lo quiero aceptar. El hecho de pensar que la vida que tengo por delante la voy a pasar junto a ti me hace sonreir, me hace soñar, me hace ilusionarme, me hace feliz. Aunque sea mentira, aunque nunca pase, me hace feliz. Imaginar dormir a tu lado, levantarnos juntos, viajar juntos, tener una vida juntos me hace feliz. Ojalá esa ilusión nunca muriese, ojalá pudiera vivir aferrada a ella.
No se puede, es imposible. En algún momento la bola de cristal se va a romper, el telón se abrirá y la vida misma se encargará de mostrarme una realidad que no voy a querer ver, pero que me obligará a hacerlo. Voy a llorar, me voy a desesperar, voy a querer retroceder el tiempo y no se va a poder.
Recuerdo cuando aún éramos amigos. Cuando nos abrazabamos. Cuando me decias que te abraze bien, que no lo haga solo por compromiso. Cuando me dijiste que no me engreirías porque de por sí ya estoy muy engreida. Cuando me compraste el primer chocolate. Cuando me dijiste que muchas personas darían mucho por sentir el amor que yo le daba a mi ex. Cuando me pediste que no regresará con mi ex. Cuando me jalaste del brazo y me hiciste prometerte que no volvería con él. Cuando te molestaste conmigo por mentirte. Cuando te lloré por primera vez, pidiendote que no te enojes conmigo, porque te quería, porque te necesitaba. Cuando me dijiste que te pusiste celoso por primera vez. Cuando me sentaba en tus piernas. Cuando jugábamos. Cuando yo te veía perfecto. Cuando me besaste por primera vez. Cuando estuve en tu cama por primera vez y me negué a que pasa algo más contigo. Cuando me dijiste que no te importaba que yo fuera muy coqueta o regalona, que igual quería intentar algo conmigo. Cuando pensaba que contigo sería todo muy diferente. Quisiera regresar el tiempo y detenerlo ahí, que no avance, que no siga. Lástima que no se pueda. lástima que todo aquello se haya perdido.

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